Las calles de San Cristóbal ya no susurran miedo. En una emotiva ceremonia realizada en el barrio La Plaza, diez jóvenes auxiliares de Policía fueron presentados como nuevos guardianes del orden y símbolo del renacer de la seguridad ciudadana. Autoridades y comunidad coincidieron en que este paso fortalece el tejido social que se ha venido reconstruyendo.
«San Cristóbal es un municipio donde ya no hay ‘ollas’ de microtráfico, la extorsión ha disminuido notablemente, hay indicadores en cero y la comunidad ha perdido el miedo a denunciar», expresó con determinación el alcalde Rafael Rodríguez Manotas. El acto contó con la presencia del teniente coronel Carlos Andrés Vidal Pérez, del Departamento de Policía Bolívar, y otras autoridades civiles y policiales.
La estrategia del Trinomio de la Seguridad —autoridad civil, Policía y ciudadanía— comienza a dar resultados tangibles en este municipio del norte de Bolívar. Los nuevos auxiliares, jóvenes del mismo pueblo, llegan con vocación de servicio y una formación enfocada en prevención, proximidad y respeto por los derechos humanos.

«No se trata solo de presencia policial, sino de cercanía con la comunidad», subrayó el teniente coronel Vidal. En esa línea, la personera municipal, Liliana Terán Gallardo, destacó: «El respeto por los derechos humanos es el cimiento de una sociedad segura y justa».
La escena de una madre abrazando a su hijo vestido con el uniforme de auxiliar resumió el momento: esperanza, orgullo y un nuevo comienzo. La confianza regresa poco a poco a San Cristóbal, un lugar donde por años denunciar fue casi un acto temerario.
Con estos diez nuevos auxiliares, San Cristóbal da pasos firmes hacia una seguridad integral, tejida desde la comunidad. Hoy, más que nunca, los niños ven en el uniforme policial un símbolo de protección, y no de temor. La tranquilidad dejó de ser un sueño, y empieza a convertirse en costumbre.




