
La cámara de fotomultas ubicada en la Ruta 90, a la altura del centro comercial Plaza 90 en Turbaco, generó polémica luego de que el límite de velocidad se redujera de 40 km/h a 30 km/h. La medida fue autorizada por la Agencia Nacional de Seguridad Vial como parte de un plan para reforzar la seguridad en puntos de alto tránsito peatonal.
De acuerdo con la directora de Tránsito de Turbaco, Ana de Jesús Rodríguez Ligardo, la decisión responde al crecimiento comercial y peatonal de la zona, que en los últimos años ha cambiado de manera significativa. “El sector ya no es el mismo de hace una década. Hoy tenemos más peatones y mayor riesgo, por eso se estableció una velocidad más baja”, afirmó.
Sin embargo, la medida no fue bien recibida por todos. Algunos conductores calificaron el cambio como excesivo y generador de congestión, mientras que otros lo consideran una estrategia necesaria para prevenir accidentes en un sector altamente concurrido.
Las autoridades locales recordaron que la cámara de fotomultas funciona desde 2014 y seguirá en operación bajo los nuevos parámetros. Además, hicieron un llamado a los ciudadanos para respetar las normas y evitar sanciones económicas, insistiendo en que el objetivo principal es salvar vidas en las vías.




