
El pasado lunes, un fuerte vendaval sacudió al corregimiento de La Haya, dejando a su paso varios daños materiales. Uno de los más afectados fue el señor Cayetano Pérez, un hombre de 83 años que vive solo y cuyo techo fue completamente desprendido por la fuerza del viento.
Desde ese día, Cayetano ha tenido que dormir en casas de vecinos, ya que no ha podido reparar los daños y no cuenta con apoyo familiar ni recursos económicos. Aunque la estructura de su casa sigue en pie, permanecer allí sin techo es imposible, especialmente en medio de las inclemencias del clima.
Vecinos del sector han brindado ayuda temporal, pero la situación requiere atención urgente de las autoridades. “Él está solo, no tiene hijos y nadie más que lo apoye”, señaló una habitante preocupada.
La comunidad de La Haya hace un llamado solidario a las entidades gubernamentales y fundaciones sociales para que brinden apoyo a este ciudadano que hoy enfrenta una difícil situación.




