La Plaza de La Paz se convirtió hoy en escenario de transformación social, cuando 62 carromuleros recibieron sus nuevos motocarros, culminando la fase final del programa de sustitución de Vehículos de Tracción Animal (VTA) en Cartagena. El alcalde Dumek Turbay Paz entregó personalmente las llaves, oficializando la transición hacia un trabajo digno y sin maltrato animal.
Los beneficiarios, que ya habían entregado sus antiguas carretas al DATT y sus equinos a la Umata, cuentan ahora con sus licencias de conducción tras aprobar el respectivo curso. Con esta entrega, Cartagena completa 119 motocarros, sumando los 57 otorgados en 2024, y pone fin a una de las prácticas de maltrato animal históricamente más persistentes en la ciudad.
Los equinos fueron valorados por la Umata, sometidos a revisión veterinaria e ingresados luego a procesos de adopción, donde recibirán atención y bienestar. El Distrito aseguró que todos tendrán una vida libre de maltrato, siguiendo los lineamientos del programa de sustitución.
“Lo que en el pasado parecía imposible hoy lo logramos gracias a un proceso concertado”, afirmó el alcalde Turbay, quien destacó que Cartagena avanza en la defensa de los derechos de los animales con la transición de carromuleros y coches turísticos hacia motocarros y vehículos eléctricos.
El mandatario agregó que los motocarros no representan un premio, sino una oportunidad para los trabajadores: “Un nuevo camino para mejorar ingresos, formalizarse y hacer parte de una Cartagena que respira modernidad y respeta todas las vidas”.

El director del DATT, José Ricaurte, señaló que la ciudad vive un momento de transformación impulsado por la protección animal y el compromiso de los beneficiarios, quienes aprendieron a manejar los nuevos vehículos y ahora cuentan con una herramienta para mejorar su economía. “Ruedas de Cambio es asumir una responsabilidad con el ambiente y con los seres sintientes”, afirmó.
Entre los beneficiarios, Joelis Bolaño expresó que este cambio mejorará su economía y la de su familia, mientras que José Luis Hernández resaltó que ahora podrá trabajar con mayor capacidad y seguridad, al tiempo que su antiguo caballo “tendrá una vida más digna y feliz”.
Este proceso hace parte del Plan de Desarrollo “Cartagena, Ciudad de Derechos 2024–2022027”, que establece la sustitución definitiva de VTA para transporte de cargas livianas por sistemas automotores. La administración cumplió así una meta fijada desde 2019 y finalizada por el actual gobierno.
La iniciativa se sustenta en la Ley 2138 de 2021, que obliga a la sustitución progresiva de los vehículos de tracción animal en Colombia, protege el bienestar de los équidos y garantiza la reconversión sociolaboral de quienes dependen de este oficio.
El director de la Umata, Adolfo Pérez, destacó que todos los animales fueron trasladados a fincas y praderas bajo procesos de adopción responsable y continuarán siendo monitoreados. “Este es un paso fundamental para poner fin al maltrato animal en Cartagena”, aseguró.
Con este programa, Cartagena se proyecta como una ciudad libre de maltrato animal, mientras ofrece a los antiguos carromuleros condiciones laborales dignas, seguras y sostenibles.




