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El sur de Bolívar atraviesa una emergencia tras el desbordamiento del río Magdalena en el municipio de Morales, que también ha impactado fuertemente a Simití. Ambos municipios han declarado calamidad pública luego de que el afluente rompiera las murallas de contención en el corregimiento de Campo Payares, zona rural de Simití, dejando a 24 familias afectadas y varias veredas bajo el agua.
Ante esta situación, la Gobernación de Bolívar, bajo el liderazgo del gobernador Yamil Arana, ha gestionado la llegada de una draga especializada de Cormagdalena al municipio de Morales, con el fin de contener el avance del agua y recuperar el cauce natural del río.
Al mismo tiempo, la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo y Desastres hace presencia en los municipios de Simití, Arenal del Sur y Morales, con varios Puestos de Mando Unificado (PMU) activados para coordinar la atención a las comunidades afectadas y monitorear la situación en tiempo real.

Además, la Alcaldía de Morales decretó 11 días de ley seca desde el 9 hasta el 20 de mayo, con el fin de concentrar esfuerzos institucionales en la atención de la emergencia. Más de 100 hombres con maquinaria pesada trabajan actualmente para cerrar el boquete en la vereda Samaria.
El gobernador Yamil Arana también hizo un fuerte llamado de atención sobre el impacto de la minería ilegal en la región, señalándola como un factor que agrava las inundaciones y los daños ambientales. Solicitó apoyo urgente del Gobierno Nacional para enfrentar esta problemática de fondo.