
El pasado 4 de agosto, trabajadores del sector minero de carbón térmico y metalúrgico en el departamento de Boyacá iniciaron un paro indefinido para exigir al Gobierno Nacional la revisión de políticas tributarias, ambientales y energéticas que, según ellos, están afectando gravemente la economía regional.
El paro fue convocado por asociaciones de pequeños y medianos mineros, e incluye bloqueos en carreteras estratégicas del centro del país, especialmente en los alrededores del municipio de Paipa. Los manifestantes también solicitan al Ministerio de Minas y Energía la reactivación de plantas térmicas para renovar la compra de carbón y contrarrestar la crisis económica que viven las comunidades mineras.
Sin embargo, el ministro Edwin Palma rechazó una de las principales peticiones del gremio, afirmando que “no vamos a vivir toda la vida del carbón”, descartando así la reactivación de estas plantas.
A pesar de la negativa, el ministro reiteró la disposición del Gobierno Nacional al diálogo, con el objetivo de avanzar hacia una transición energética que reduzca la dependencia del carbón. “Tenemos toda la voluntad política, toda la disposición de diálogo… estamos colaborando con la Alcaldía, con el señor gobernador, estamos al frente del tema”, aseguró Palma.




