
El gremio arrocero de Colombia inició este lunes un paro nacional indefinido en señal de protesta por lo que consideran incumplimientos del Gobierno Nacional y la ausencia de apoyo efectivo frente a la crítica situación que atraviesa el sector. Esta es la segunda protesta arrocera del año; la primera se levantó en marzo tras un acuerdo que, según los líderes, no fue cumplido.
Los agricultores exigen la presencia de altos funcionarios de los ministerios de Agricultura, Comercio, Ambiente, así como de la Superintendencia de Industria y Comercio y representantes de la industria molinera, para retomar el diálogo. Mientras tanto, bloqueos viales afectan ya varios departamentos, entre ellos Huila, Tolima, Casanare, Santander y Meta.
Las pérdidas económicas también son motivo de alarma. Los productores denuncian pérdidas de entre 2,5 y 3 millones de pesos por hectárea, debido a las lluvias y el orden público. Esta situación amenaza con llevar a la quiebra a pequeños y medianos arroceros del país.
En municipios como El Espinal, Guamo, Saldaña y Campoalegre, se adelantan bloqueos con esquemas de 6 horas de cierre por 1 hora de paso, generando serios impactos en la movilidad regional. Las protestas continúan expandiéndose hacia otras zonas productoras clave.
Entre sus principales exigencias están:
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Precios justos para el arroz nacional
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Regulación efectiva de la producción y comercialización
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Cumplimiento de los compromisos firmados
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Revisión urgente de los TLC, que según los arroceros, están afectando gravemente la competitividad del cultivo.




