Disolución de USAID bajo orden de Trump pone en riesgo millones de vidas en países en desarrollo
Un recorte del 83 % al presupuesto de la agencia amenaza con revertir dos décadas de avances en salud global, según advierte la revista The Lancet.

La decisión del presidente Donald Trump de disolver abruptamente la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) ha generado una ola de alarma internacional. Según datos revelados por la revista científica The Lancet, esta medida podría causar más de 14 millones de muertes adicionales antes del año 2030, incluyendo al menos 4,5 millones de niños menores de cinco años.
La orden ejecutiva, firmada a inicios de 2025, implicó la reabsorción de USAID por parte del Departamento de Estado y la suspensión inmediata de miles de programas en más de 80 países. El gobierno justificó la medida como parte de su estrategia “America First”, tildando a la agencia de “ineficiente” y alineada con una “agenda liberal”, en palabras del secretario de Estado Marco Rubio.
Un retroceso con impacto mundial
Entre 2001 y 2021, los programas de USAID evitaron más de 91 millones de muertes en países de ingresos bajos y medios, gracias a intervenciones en salud pública, nutrición, agua potable y educación, según The Lancet. Pero con el recorte del 83 % de su presupuesto, muchas de esas iniciativas se paralizaron de forma inmediata.
En África subsahariana y Nepal, clínicas cerraron y tratamientos quedaron suspendidos. Programas cruciales como PEPFAR, orientado a combatir el VIH/SIDA, ya muestran retrocesos, mientras que la Iniciativa Presidencial contra la Malaria perdió casi la mitad de su financiación, reactivando brotes en zonas de alta vulnerabilidad.
El impacto político y judicial no se hizo esperar. Un juez federal determinó que la suspensión general de fondos podría violar la separación de poderes, y varios estados presentaron demandas al considerar que los recortes afectan derechos constitucionales ligados a la salud pública.
Mientras tanto, la comunidad internacional sigue el ejemplo estadounidense: Reino Unido, Francia y Países Bajos anunciaron recortes similares en cooperación internacional, lo que afecta sistemas de salud, educación y abastecimiento de agua en decenas de naciones.
“Estas reducciones podrían ser comparables en escala a una pandemia o un gran conflicto armado”, advirtió el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal).
El secretario general de la ONU, António Guterres, lamentó la ausencia de Estados Unidos en la reciente cumbre de cooperación en Sevilla y advirtió: “La financiación es el motor del desarrollo. Sin ella, se revierte el progreso alcanzado”.
The Lancet, el Centro para el Desarrollo Global (CGD) y especialistas como Davide Rasella coinciden en que revertir esta decisión es crucial para evitar una catástrofe humanitaria de escala global.




