
Afinia, compañía encargada del suministro de energía eléctrica en buena parte de la Costa Caribe, enfrenta una crisis financiera que podría comprometer la calidad y continuidad del servicio para más de 1.7 millones de usuarios. A pesar de los rumores, el gerente general del Grupo EPM, John Maya Salazar, ha aclarado que no han solicitado la intervención del Gobierno, como sucedió recientemente con Air-e, otra prestadora de energía en la región.
Desde su creación en 2020, Afinia ha invertido el doble de lo que invirtieron sus predecesores en un esfuerzo por mejorar la infraestructura eléctrica; sin embargo, factores externos han provocado una situación crítica. Entre los principales problemas destacan la baja en los indicadores de recaudo, pérdidas de energía y la falta de pago por parte de entidades oficiales, como colegios y hospitales. Además, la acumulación del saldo de la opción tarifaria, que asciende a 1,5 billones de pesos y no ha sido cubierto por el Gobierno nacional, ha generado un déficit económico considerable.
«Si bien tenemos proyectado un plan de inversiones agresivo de casi 5 billones de pesos, el bajo recaudo y la falta de pagos nos obliga a reconsiderar estas proyecciones, lo que afectaría la calidad y continuidad del servicio», advirtió Maya Salazar.
Por otro lado, expertos advierten que la situación en Afinia podría ser un reflejo de una problemática más amplia en el sector energético de la región, donde las empresas luchan por sostener el servicio frente a las crecientes deudas y dificultades operativas. Se teme que, si no se toman medidas rápidas, la crisis de infraestructura y de calidad del servicio pueda extenderse, afectando gravemente a las economías locales. A pesar de los desafíos, Afinia continúa en conversaciones con el Gobierno para buscar soluciones que garanticen el suministro de energía en las regiones afectadas, incluyendo la posibilidad de vender su participación accionaria.




