
La 33ª edición del Festival Nacional del Burro se llevó a cabo durante la Semana Santa en el municipio costero de San Antero, en Córdoba, donde los lugareños exhibieron su creatividad y habilidad para disfrazar a los cuadrúpedos con atuendos alusivos a personajes de la vida pública, política, deportiva y situaciones de la vida nacional.
El evento más esperado del festival fue el concurso de burros disfrazados, donde los asistentes pudieron apreciar una combinación de cultura, jovialidad y sátira política en la representación de escenas de la vida nacional. En esta ocasión, el premio al mejor disfraz fue otorgado a un burro bautizado como «helicóptero», en alusión al uso de este medio de transporte por parte de la vicepresidenta de Colombia, Francia Márquez.
El burro disfrazado llevaba sobre su lomo una estructura con la forma de un helicóptero y sus hélices, además de la figura de la vicepresidenta Márquez y un cartel con las palabras “pueden llorar”. Esta representación cargada de sátira política fue obra del hacedor cultural del municipio de Santo Tomás, Atlántico, Antonio Riquildo Salcedo.
Además de la sátira política, el concurso también contó con la participación de burros disfrazados con referencias frívolas y de la farándula. Uno de los participantes fue el burro «Chía», que hacía alusión a la infidelidad de Gerard Piqué hacia Shakira. La variedad de disfraces mostró la gran creatividad y habilidad de los lugareños en la elaboración de los atuendos para los burros.
El concurso de burros disfrazados fue el punto culminante del festival, que combina la tradición y la cultura de la región con la diversión y el entretenimiento. El evento se ha convertido en una importante atracción turística para San Antero, donde los visitantes pueden disfrutar de la hospitalidad de los lugareños y la belleza del municipio costero.




