El presidente Gustavo Petro regresará este jueves al Magdalena Medio para entregar resultados concretos de la Reforma Agraria, a cuatro meses de la firma del convenio de transferencia de predios entre la Sociedad de Activos Especiales (SAE) y la Agencia Nacional de Tierras (ANT).
El Magdalena Medio, una de las regiones más golpeadas por la violencia, concentra fincas que en el pasado fueron utilizadas como centros logísticos para el procesamiento de droga, entrenamiento de grupos armados y almacenamiento de armas. Hoy, esas tierras se recuperan y vuelven a manos campesinas para el trabajo productivo.
A la fecha, el mandatario ha entregado más de 18.000 hectáreas a familias campesinas y víctimas del conflicto, tierras que estaban bajo administración de la SAE, compradas por la ANT y recuperadas mediante operativos de aprehensión material en coordinación con la Policía Nacional.
En total, 10 municipios de seis departamentos fueron beneficiados: Caldas: La Dorada (713 ha). Santander: Cimitarra (2.584 ha) y Sabana de Torres (179 ha). Boyacá: Puerto Boyacá (3.289 ha). Antioquia: Puerto Nare (1.255 ha), Puerto Berrio (2.613 ha), Puerto Triunfo (846 ha) y Yondó (3.676 ha). Tolima: Honda (1.109 ha). Cundinamarca: Puerto Salgar (1.757 ha).
Entre los predios más significativos están las tierras de Puerto Boyacá, que pertenecieron a Gonzalo Rodríguez Gacha, alias ‘El Mexicano’, y las fincas donde el mercenario israelí Yair Klein entrenó a los primeros grupos paramilitares. Hoy, esos espacios pasaron a manos de organizaciones rurales.
Las entregas beneficiaron a asociaciones como la Corporación de Pescadores Artesanales y Campesinos del Magdalena, Acoem, Asociación Granjeros Campesinos Alameda, Corpividcamh, Asocampestu, Asociación Agrofuturo, Asomillas y Cooipa, entre otras.
En Honda (Tolima), 416 hectáreas fueron adjudicadas al pescador Arnulfo Ordoñez y a 39 familias de la Asociación de Pescadores Artesanales, cumpliendo así una promesa de campaña del presidente.
Con este acto, el Gobierno del Cambio reafirma la autoridad de tierras en Colombia y avanza en la Reforma Agraria, recuperando predios arrebatados con violencia y despojo, para devolverlos a las manos campesinas.




