
Después de 38 días en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), el senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay comenzó oficialmente un protocolo de neurorehabilitación en la Fundación Santa Fe de Bogotá, según lo informó el centro médico este lunes 14 de julio de 2025.
El parte médico indica que Uribe Turbay ha presentado una respuesta clínica favorable y estable, gracias a los procedimientos realizados desde el pasado 7 de junio, cuando fue víctima de un atentado.
“Durante los últimos días, el paciente ha mostrado una respuesta clínica favorable (…) se inició el protocolo de neurorehabilitación como parte del proceso integral de atención”, señala el informe.
El protocolo de neurorehabilitación se orienta a restaurar funciones neurológicas comprometidas por el trauma craneoencefálico. En diálogo con Caracol Radio, el neurólogo Remberto Ignacio Burgos, presidente honorario de la Federación Latinoamericana de Neurocirugía, explicó que este proceso es multidisciplinario, incluye terapia física, del lenguaje y ocupacional, y se ajusta continuamente al progreso del paciente.
El especialista señaló que, aunque el senador tiene una bala alojada en el cráneo, esto no representa un riesgo inmediato, siempre que el proyectil esté encapsulado. También aclaró que salir del coma inducido no implica un despertar automático, pues si tras suspender los sedantes el paciente no reacciona, se trata de un coma neurológico.
En cuanto a los tiempos de recuperación, Burgos explicó que el proceso puede durar meses o años, dependiendo de múltiples factores.
“Lo que uno hace es acercarlo lo más posible a una vida funcional, aunque es poco probable que retorne por completo a su vida anterior”, puntualizó.
La Organización Mundial de la Salud define la neurorehabilitación como un proceso activo que busca recuperar capacidades motoras, sensoriales y cognitivas tras lesiones neurológicas. En el caso de Uribe, la Fundación Santa Fe ha confirmado que su tratamiento incluye una estrategia integral e individualizada, aunque no ha especificado qué terapias puntuales se aplican.
Mientras tanto, el senador permanece bajo sedación y soporte ventilatorio mecánico, y el objetivo del tratamiento actual es anticipar posibles complicaciones y preparar el terreno para una recuperación funcional.
El pronóstico es reservado, pero el inicio de esta nueva etapa ofrece una luz de esperanza en la evolución médica de uno de los casos más sensibles del panorama político reciente en Colombia.




