
Durante una sesión del Consejo de Ministros, el presidente Gustavo Petro hizo una crítica directa al deterioro cultural que ha dejado el conflicto armado en varias regiones del país, especialmente en la Costa Caribe. En su intervención, afirmó que “el narcotráfico se tiró el vallenato”, señalando cómo esta manifestación artística ha sido permeada por dinámicas de violencia.
Según el jefe de Estado, el vallenato tradicional, que en sus orígenes fue una herramienta de narrativa, identidad y expresión popular, se ha visto afectado por el auge del narcotráfico y sus consecuencias sociales. Petro también cuestionó cómo ciertos actores armados se apropiaron de la estética y el discurso del género musical para legitimar su poder y prestigio.
Las declaraciones se dieron en un contexto de reflexión sobre la reconstrucción del tejido social y cultural, como parte de los objetivos del Gobierno nacional en sus territorios priorizados.




