Lluvias exponen la vulnerabilidad de Cartagena al comenzar la temporada invernal
Un fuerte aguacero sorprendió a la ciudad la mañana del lunes 5 de mayo, dejando calles anegadas, clases interrumpidas y múltiples afectaciones en sectores vulnerables. Las autoridades siguen sin implementar soluciones estructurales ante una temporada que apenas comienza.

Cartagena amaneció este lunes 5 de mayo bajo un imprevisto y fuerte aguacero que dejó al descubierto su fragilidad ante las lluvias. No fueron solo truenos ni calles convertidas en ríos, sino la evidencia de una ciudad sin preparación para enfrentar la temporada invernal que, según el IDEAM, se extenderá hasta junio con un incremento del 40% en las precipitaciones.
Desde primeras horas de la mañana, la lluvia sorprendió a miles de cartageneros, afectando gravemente a los más vulnerables. En Bocachica, por ejemplo, el agua inundó viviendas y centros educativos. “Los jóvenes no tienen aulas estables y cada vez que llueve se inundan. Así no se puede aprender”, denunció Ana Mendoza, lideresa de la isla.
El sistema de transporte masivo Transcaribe reportó retrasos en al menos siete rutas claves. Aunque hubo buena afluencia de pasajeros, muchas estaciones estaban inundadas, dificultando la operación y dejando a cientos de ciudadanos esperando bajo la lluvia.
Los sectores de La Boquilla, Olaya Herrera, El Pozón y Nelson Mandela ya presentan afectaciones, y el riesgo de deslizamientos, inundaciones y colapsos en los servicios básicos es alto.
A pesar de las alertas del IDEAM y organismos de socorro, Cartagena sigue sin un plan de emergencia articulado. No hay drenajes funcionales, ni atención estructural para comunidades insulares como Bocachica, donde la lluvia es sinónimo de abandono.




