La vacuna contra el Covid-19 que está siendo desarrolla por la Universidad de Oxford, en colaboración con la farmacéutica AstraZeneca, genera una fuerte respuesta inmune entre los ancianos, el grupo más vulnerable.
Los ensayos clínicos de esa vacuna ya están en la fase 3, la última antes de conocer con exactitud si es segura y si permite proteger a la población de la enfermedad, tras lo cual necesitará el visto bueno de los reguladores antes de procederse a una vacunación masiva.
“Si tienen datos que muestran que la vacuna genera una buena inmunidad, medida en el laboratorio, en el grupo de más de 55 años, y que incluye una buena respuesta en gente que es mucho mayor, creo que es una señal prometedora», señaló al diario Jonathan Ball, profesor de virología de la Universidad inglesa de Nottingham.
De dos personas familiarizadas con estos estudios, la vacuna genera entre los ancianos anticuerpos y las llamadas células T, cuyo principal propósito es identificar y matar patógenos invasores o células infectadas.
La edad es el principal factor de riesgo de la covid-19 dado que el sistema inmunológico se debilita con el tiempo, por lo que este grupo es el que más necesitará protección contra el coronavirus. Los investigadores están animados por la respuesta inmune que genera la vacuna entre las personas mayores.
Además del Reino Unido, las pruebas clínicas se han desarrollado en Estados Unidos, Brasil y Sudáfrica. Los ensayos no han estado exentos de problemas. En septiembre, las pruebas se reanudaron tras ser interrumpidas por un breve periodo de tiempo por la reacción adversa sufrida por un voluntario.




