
En medio del ritmo acelerado de la vida diaria, donde cada peso cuenta y los errores digitales pueden costar caro, una historia de honestidad salió a relucir en Arjona. Diego Armando Cruz Córdoba, comerciante oriundo de Ibagué, logró recuperar $1 millón que había enviado por equivocación a través de la aplicación Nequi.
Cruz, quien lleva más de cinco años trabajando en Arjona, reunió con esfuerzo ese dinero para enviárselo a su hermana. Sin embargo, un descuido al momento de la transacción hizo que los recursos terminaran en una cuenta equivocada.
Lo que parecía una pérdida difícil de solucionar tomó un rumbo inesperado. La persona que recibió el dinero era la patrullera Lina María Puello González, integrante de la Policía Nacional de Colombia, quien presta sus servicios en el departamento de Bolívar.
Al notar la transferencia errónea, la uniformada contactó al remitente y devolvió la totalidad del dinero.
“Yo pensé que había perdido ese dinero. Es fruto de mi trabajo y lo necesitaba mi familia. Encontrarme con una persona tan honesta me devolvió la fe”, expresó Diego Cruz, conmovido por lo ocurrido.
Por su parte, la patrullera explicó que actuó guiada por sus principios personales y profesionales. “Hice lo que debía hacer. Ese dinero no me pertenecía y devolverlo era lo correcto. Como policía y como ciudadana, uno debe actuar siempre con transparencia”, manifestó.
El comandante del Departamento de Policía Bolívar, coronel Diego Fernando Pinzón Poveda, destacó el gesto de la uniformada y lo calificó como ejemplo de los valores institucionales. “Este tipo de acciones reafirman el compromiso de nuestros hombres y mujeres con la honestidad, la ética y el servicio a la comunidad”, señaló.
Más allá de una transferencia equivocada, el caso dejó en evidencia que la honestidad sigue siendo un valor vigente, capaz de marcar diferencia en los momentos más inesperados y fortalecer la confianza ciudadana en las instituciones.



