Aumenta la tensión en la frontera norte por posible cierre del paso migratorio en el Darién
La militarización anunciada por Panamá y EE. UU. podría dejar atrapadas a miles de personas en Colombia.

Una nueva crisis humanitaria se cierne sobre el norte de Colombia. La reciente firma de un acuerdo de seguridad entre Panamá y Estados Unidos ha encendido las alarmas en la región del Darién. El pacto incluye el despliegue de tropas estadounidenses para controlar el flujo migratorio y el narcotráfico, lo que podría traducirse en un cierre parcial del paso fronterizo.
En municipios como Necoclí, Turbo y Capurganá, líderes locales y organizaciones sociales advierten sobre el riesgo de una emergencia migratoria sin precedentes. Según Migración Colombia, solo entre enero y marzo de este año cruzaron por la selva del Darién más de 120.000 migrantes, en su mayoría venezolanos, haitianos y ecuatorianos.
“El panorama es preocupante. Si Panamá cierra el paso, podríamos tener un cuello de botella humanitario que desborde nuestras capacidades”, expresó Orlando Uribe, alcalde de Necoclí. Hospitales, albergues y comunidades receptoras ya trabajan en el límite de sus recursos.
Mientras tanto, la Cruz Roja y Médicos Sin Fronteras han activado planes de contingencia. Sin embargo, el Gobierno nacional aún no ha emitido un pronunciamiento. Desde el Congreso, varias voces han pedido al presidente Petro una respuesta inmediata y la activación de protocolos de cooperación internacional.
“No podemos repetir la historia del 2021, cuando miles de personas quedaron atrapadas sin atención adecuada”, afirmó la representante Carolina Giraldo. El futuro de estos migrantes, y la estabilidad de los municipios fronterizos, dependen ahora de decisiones urgentes a nivel nacional e internacional.




