BolívarCaribeCrónicasMi GenteRegionalSan Juan Nepomuceno
Tendencia

[Crónica] Isabel Barrios Alfaro, la niña que creció entre tradiciones y hoy es reina de las corralejas en San Juan

A sus 19 años, Isabel Sofía Barrios Alfaro se prepara para representar las Fiestas Taurinas en Corralejas 2026-2027. Su historia comenzó mucho antes de recibir una corona: entre caballos, potreros, familia y una tradición que aprendió a querer desde niña.

Hay historias que no comienzan el día en que se recibe una corona. Algunas empiezan mucho antes, cuando todavía se tienen las rodillas llenas de polvo, las manos pequeñas y el mundo parece caber entero en una finca, al lado de un caballo. La historia de Isabel Sofía Barrios Alfaro comenzó precisamente allí: entre caballos, familia y fiestas que, con el paso de los años, terminarían convirtiéndose en una parte inseparable de su vida.

Hoy, a sus 19 años, Isabel Sofía es estudiante de Derecho en la Universidad Libre de Barranquilla. Sin embargo, antes de llegar a las aulas universitarias y de comenzar a subir cada peldaño de su carrera profesional, ya había aprendido a conocer y amar una de las tradiciones más importantes de la región y de su pueblo.

Tenía apenas cuatro años cuando montó por primera vez a caballo. A esa edad quizá no sabía que aquel animal era mucho más que un caballo ni podía imaginar que las fiestas que veía a su alrededor formaban parte de una tradición que había sobrevivido al paso de las generaciones. Para ella, simplemente era su infancia: estar cerca de su padre, Jorge Fernando Barrios, acompañarlo en su trabajo y compartir con sus caballos. Mientras otros niños construían sus recuerdos en las calles del municipio, Isabel Sofía los iba construyendo entre potreros, fincas y fiestas al son de un buen porro interpretado por las mejores bandas de viento de la región.

Sin darse cuenta, estaba aprendiendo. Aprendía mirando, acompañando y viviendo. Porque en los pueblos las tradiciones rara vez se enseñan. Se aprenden observando al abuelo, al papá o a la mamá; se heredan en una conversación, en una costumbre o en una tarde cualquiera. Se llevan de una generación a otra hasta que un día uno descubre que aquello que parecía cotidiano terminó convirtiéndose en parte de quien es. Eso le ocurrió a Isabel.

Detrás de la joven que hoy recibe una corona están Olga Alfaro y Jorge Barrios, sus padres. De su madre heredó la sensibilidad, la fortaleza y ese sentido profundo de la familia. De su padre nació ese vínculo especial con los caballos, la finca y las corralejas. Son dos caminos que terminaron encontrándose en una misma mujer y que ayudan a explicar la manera en que Isabel entiende la tradición que ahora está llamada a representar.

Durante años, el pueblo entero la aclamó como la futura reina de las fiestas de fin de año y de las celebraciones en corralejas. Su nombre aparecía en las conversaciones, en los deseos de la gente y en el sentir de una comunidad que veía en ella las cualidades necesarias para asumir esa responsabilidad.

El clamor popular se mantuvo con el paso del tiempo, hasta que este año fue escuchado. La junta de las fiestas decidió decretarla reina, convirtiendo en realidad un anhelo que el pueblo venía expresando desde hacía varios años.

Aquella niña que alguna vez montó a caballo con apenas cuatro años se encuentra hoy frente a uno de los capítulos más importantes de su vida. San Juan Nepomuceno. San Juan de sus amores se prepara para celebrar cien años de fiestas y corralejas, un siglo que no cabe fácilmente en una plaza. Son cien años de historias, generaciones y familias que han crecido alrededor de estas celebraciones; de hombres y mujeres que han hecho parte de ellas y de recuerdos que permanecen en la memoria de un pueblo.

En medio de esa historia aparece Isabel Sofía, aunque ella no quiere quedarse únicamente con el título de reina. Quiere representar algo más: a su gente, sus raíces, la tradición que conoció desde niña y esa cultura que primero vivió sin comprenderla completamente, pero que hoy asume con orgullo. Quizás ese sea el verdadero significado de una corona en un pueblo: no solamente llevarla sobre la cabeza, sino saber qué historia pesa detrás de ella.

Isabel Sofía conoce esa historia y la lleva en sus recuerdos de infancia, en el sonido de los caballos, en las tardes junto a su padre, en las enseñanzas de su madre, el sonar de un porro sabanero y en las fiestas que aprendió a querer mucho antes de imaginar que algún día sería ella quien las representaría. Por eso, cuando habla de convertirse en reina, no habla solamente de vestidos, fotografías o escenarios. Habla de compromiso, de identidad y de la responsabilidad de hacer que unas fiestas que cumplen cien años puedan mirar hacia adelante sin olvidar de dónde vienen.

Como estudiante de Derecho, también entiende que representar a su pueblo implica disciplina, preparación y responsabilidad. Su formación universitaria hace parte de la joven que es hoy, pero sus raíces siguen estando en aquellos primeros años junto a los caballos y en la tradición que aprendió a vivir desde la infancia.

Su propósito es llevar las fiestas a otro nivel y entregar lo mejor de sí a la gente que hoy la recibe como su reina de las Fiestas Taurinas en Corralejas 2026-2027. Y quizá por eso su historia resulta tan especial: porque antes de ser reina, Isabel Sofía fue niña; antes de llevar una corona, llevó las riendas de un caballo; antes de representar una tradición, la vivió; y antes de que un pueblo la reconociera oficialmente como su reina, ya había aprendido a quererlo desde sus raíces.

Ahora los años han pasado y aquella pequeña de cuatro años ha crecido, pero hay cosas que no cambian. El amor por los caballos sigue allí, al igual que el orgullo por sus raíces y el recuerdo de aquella niña que creció entre tradiciones. Solo que esta vez no está mirando la fiesta desde un rincón. Esta vez, el pueblo la mira a ella.

Cuando llegue el último mes del año y con él las tan esperadas corralejas, cuando vuelva a sentirse el movimiento de la gente, cuando los caballos vuelvan a ser protagonistas y el pueblo se vista de fiesta para celebrar un siglo de historia, Isabel Sofía Barrios Alfaro tendrá una certeza: la niña que creció soñando entre caballos y tradiciones finalmente llegó al lugar que, quizá sin saberlo, había comenzado a construir desde los cuatro años. Esta vez, con una corona sobre la cabeza y un pueblo entero en el corazón.

Arnaldo Castillo Andrade. SanJuandemisAmores.CO

Redacción SanJuandemisAmores.CO

El primer portal de noticias en San Juan Nepomuceno y Bolívar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar

Bloqueador de anuncios detectado

Por favor desactivar el bloqueador de anuncios para seguir en la página web.